DÓNDE VOLAR CERCA DE BUENOS AIRES

«TOMAR IMPULSO, ABANDONAR, ABRIRSE AL MUNDO Y DESPEGAR.» –
En el vendaval, Aínda duo.

Lo que más deseaba cuando cumplí 18 años no era entrar legal a los boliches, yo quería volar. Y no estaba hablando en sentido figurado, mi regalo de cumpleaños fue un salto tandem (o de bautismo) en el aerodromo de Lobos, una ciudad a 82 km de Capital Federal. Recuerdo que tenía una adrenalina de otro nivel. Me acompañaron mis papás, mis hermanos y mi abuela. En ese momento, ella me dijo: «Victoria, si no estuviera operada del corazón, me tiraría con vos.” La cuestión es que, para hacer caída libre por primera vez, es necesario ir con un instructor de vuelo, subir en avioneta unos 3.000 m de altura y estar demasiado seguro de lo que uno va a hacer allá arriba. 

Ir volando y mirando los paisajes del campo argentino es algo ¡imperdible! Pero eso es «cosa de niños». El momento clave fue tomar la decisión final de tirarme al vacío. Y claro, ahí fue cuando me enfrenté a todos mis miedos y me lancé a la aventura. Tenía unas gafas protectoras para que el viento no me pegase directo a los ojos, pero los tenía cerrados hasta que el instructor me dijo: «mirá el paisaje» y observé, durante los 30 segundos que dura la caída libre, la pampa, las siembras, los árboles, la laguna, Buenos Aires allá muy lejana, mi tierra. En un momento, de golpe, se frenó la «bajada en picada». Teníamos el paracaídas activado. La última parte duró una media hora, y no recuerdo mayor sensación de libertad y de paz que estando allá arriba. Todo me parecía tan chiquito: las inquietudes, las dudas, las molestias. Estaba volando

Globo aerostático en Capilla del Señor

He aquí mi asignatura pendiente en materia de vuelo. Camino a la localidad de Capilla del Señor, a 75 km de Bs. As., hay globos aerostáticos preparados para hacerte volar de una de las maneras más románticas. La idea es poder ver el amanecer o el atardecer. Si te gusta madrugar, a las 5:30 de la mañana se puede apreciar uno de los momentos más lindos del día ¡desde el aire! Y si no sos amigo de levantarte temprano, podértelo elegir la hora mágica.

Simulador de vuelo en Luján

Tremenda experiencia y ¡muy divertida!, a 72 km de Capital Federal. Vuela es un lugar para probar y experimentar la sensación de caída libre como si estuvieras en el aire. Con un turbo profesional que tira aire a una velocidad de 160 km por hora, vas a sentir que estás volando como un pájaro.

Primero, me vistieron con un mameluco, un casco y las mismas gafas para el paracaidismo. Después, los instructores explicaron cuál es la mejor posición para “volar mejor” y cuáles son las señas para entendernos en el túnel de viento. Seis personas entran en una cabina transparente. La experiencia consiste en 5 vuelos de 1 minuto cada uno y puedo asegurar que ¡vale la pena!

Paracaidismo en Lobos

El aeroclub de Lobos es uno de los más serios y tiene unos 50 años de experiencia en paracaidismo. Lo recomiendo 100%. Además, hay otros cursos relacionados con el volar y la caída libre. En la web, está toda la información bien detallada.

 

Si te interesa que reservemos alguna de estas experiencias, escribime y lo vemos juntos.